La soltería en tiempos de amor
Soltera... y fabulosa (?) - (!)
Llegó mi fecha más temida, San Valentín, independientemente de estar de novia o soltera, es una fecha que me provoca especial hastío, no por la mierda mercantilista que representa la temporada, más bien, involucra un lar de confusiones referentes a la cursilería del momento.
Pero no me mal entiendan, en verdad adoro ser consumista, no me genera conflicto tener a manos llenas obsequios para compartir con el varón en turno o con los cariñosos mejores amig@s, quiero decir, a pesar del estratégico movimiento capitalista para una derrama económica, me provoca también ilusión el 14 de febrero.
O al menos esa ilusión que parte de la ídea romántica de este día, (no me juzguen) pero fuí una puberta que consumía RomComs (comedías románticas) como comfort shows cada que tenía una crisis por amor, y este género de entretenimiento es justamente irreal ya que me plantó en mi pequeña cabeza hormonal un par de expectativas (posibles) pero lamentablemente no realistas para esta mujer.
Y adivinan, se espera un desayuno sorpresa o la cena a la luz de las velas, ramo de flores a domicilio con tarjeta de dedicatoria, mensaje de 5 párafos mencionando el ferviente amor que te predican, caja de chocolates en forma de corazón y un peluche extremadamente horrendo, pero tierno, y para las más cotizadas, alguna pieza de joyería a las posibilidades del sujeto y de exuberancia directamente proporcional a la belleza de la dama.
Alguna vez se me fueron otorgados ese tipo de detalles pero, fue con un sujeto con el que jamás me comprometí sexo-afectivamente (tal vez ese es mi karma) que ahora, solo me queda admirar de lejos el amor en el aire de las parejas recien concebidas, aunque, debo decir que se sienta bien observar a las otras chicas con todos estos detalles de cortejo en sus manos.
Debo mencionar que a los 15 años estas cosas me deprimían, me horrorizaba no ser amada o incluso codiciada con tanta pasión, y este tipo de sentires son extremadamente tóxicos y patéticos para las adolescentas (hablando de mi experiencia) por lo que de mi propia cuenta, decidí resignificar esta festividad por y para mi comodidad, quiero contarles que el más reciente día de los enamorados fue el más estable que he tenido en años, y esto es gracias a que para mí, fue el día de la amistad.
Me dejé de mi fantasía Blair Waldorf con peonías rosadas, medias finas, macarrones franceses y chocolates Lady Godiva y me aproximé a celebrar mi más reciente éxito profesional, decidí rendirle tributo a la persona que mejor me conoce y tiene la obligación de comprenderme, entenderme y amarme sin condiciones, ¡A mí! Y así fue, con mi trago favorito de mezcal con jamaica y unas grotescas hamburguesas miniatura con patatas fritas, la cumbre de mi gozo tuvo su pico de emancipación cuando me di cuenta que era una persona extremadamente afortunada, con amigos maravillosos que siempre han estado ahí para brindarme su orientación, sus regaños a mis continuos errores, pero sobre todo, el aprecio tan consistente que compartíamos entre nosotros.
Y como olvidar la referencia a Sex and the city... fabulosa con signos de exclamación!


Si que se vaya alv ese tal san Valentín si es tan santo que tanto le importa con quien ando en esta fecha. Y arriba las mujeres solteraaas
ResponderBorrarY a mi q me importa que las parejas sean tan felices >:(
Borrar