Ciclos
Ciclos
De los abruptos finales y los nuevos comienzos
El ventanal aguarda impaciente
una sola caricia de gota en el tejado;
La tempestad no sabía lo que le esperaba,
alguien estaba lista para recibirla.
El gris de las nubes se consolidó familiar,
la niebla profanó recuerdos
con intención borrosa se precipitaba,
un pronóstico de recelo.
Una lluvia que avistaba caída,
contemplación por lo errado,
lo no dicho anunció a un intenso
silencio, abriendo la puerta al diluvio.
¿Es esto mío? Me planteé -
la oscuridad me poseyó cuerpo,
le invadía y pertenecía;
tan presente y expansiva
como delirio desesperado por claridad.
Súbitamente, el frío escaló
y me hizo suya hasta dejarme en sollozos,
me convirtió en nube
una gris e incolora.
Lágrimas que encendían al ocaso,
intranquilidad significante por el cambio;
no soy más que algo transitorio e inequívoco,
lejos de alguna autenticidad profesando el fin,
Convirtiéndome en un nuevo ser,
volátil y cíclico, dual y canónico
desvaneciéndose para emerger
en una criatura celestial.



Súbito y poetico
ResponderBorrarGracias por comentar!
BorrarNo hubiera empezado a leer sin kleenex a mi lado
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