Pobreza de tiempo

El tiempo, ¿una cárcel o una medida?

Hoy en día las personas más ricas no son únicamente los empresarios con mayor capital financiero invertido en los bancos, en la bolsa o en propiedades inmobiliarias, Pierre Bourdieu nos platicaba del capital social, simbólico, aquel cuantificable en una cuestión que va más allá del dinero físico, es decir. no necesariamente lo tangible debe figurar en nuestras vidas para que el capital esté representado de alguna manera, y eso, también es conciencia de clase. 

El término "pobreza de tiempo" es un fenómeno social que ha cobrado sentido y ha marcado tendencia en el cómo nos seguimos relacionando con nuestra posición y estatus socioeconómico desde nuestro contexto individual. Para entender este concepto, es necesario analizar la realidad en la que cada uno de nosotros se encuentra situado, que no es la misma para cada persona, sin embargo, el mundo en el que vivimos continúa (afortunada y desafortunadamente) siendo compartido, aunque, no estamos muy lejos del escenario distópico en el que a algún cerdo capitalista se le ocurra querer comprar el planeta tierra y convertirlo en una granja de esclavos proletarios y explotación de los recursos y la biodiversidad. 

Es un requerimento plantearse, en esta vida, ¿qué es realmente mío? ¿algo verdaderamente me pertenece?, más allá del cuestionamiento filosófico (que también es muy válido) vale la pena preguntarnos si el sacrificio de la portabilidad, prontitud y comodidad de las plataformas, suscripciones y formatos digitales a cambio de que ya no podamos decir que tenemos nuestra serie favorita en dvd o tenemos el álbum predilecto en cds o vinilos porque para allá vamos, primero, es más caro y menos accesible pagar una sola exhibición en un producto de ocio que únicamente servirá para entretener y no para generar, y segundo, ¿en qué espacio almacenaremos lo que compramos? cuando la mayoría de la población no dispone con un lugar propio para vivir.

Lo que les comento es total y absolutamente un círculo vicioso, un ciclo del que no puedes escapar porque es estructural, forma parte del sistema capitalista y de toda la ideología que fomenta, en alguna clase de bases teóricas de la comunicación, teorizabamos que incluso a estas alturas, nuestro tiempo ya ni si quiera es de nuestra libre disposición vaya la redundancia, a lo que nos ha acostumbrado el consumismo es a consumir todo lo que tenemos a nuestro alcance sin detenernos ya a pensar sobre absolutamente nada.

Mi primer cierre ante esto es que realmente no somos pobres, todo es una ilusión, la pobreza de tiempo es una declaración absurda adornada de análisis críticos sociales sumamente estructurados, pero en la quietud de la mente, el tiempo no es real, su cuantificación es una trampa del ego que nos mantiene envueltos en una discusión sin fin, sin sentido y llena de vacíos argumentales, ajá, esa es la manera en la que mi cabeza intenta no ser devorada por la preocupación y trato de justificar un sistema claramente desproporcionado, injusto y cruel, no hay tiempo para sentir, solo para producir para alguien más y consumir el producto de otros.

Cuando será entonces que los seres humanos nos podamos permitir la evasión de mecanismos de defensa psicológicos para existir, cuando será ese día en el que los grandes relatos terminen de derrumbarse definitivamente y colectivamente dejemos de edificar estructuras jerárquicas de dominio de unos pocos sobre el estrato popular, cuándo podremos ser realmente libres, cuándo dejaremos de seguir un libreto impuesto, cuándo el guión colapsará?

Desesperanza, eso es todo, eso el sistema no te deja comprarlo, te lo da gratis.

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